Alergia a las legumbres

 

¿Cuáles son las legumbres más frecuentes que producen alergia?

Las legumbres o leguminosas son plantas que se caracterizan porque sus frutos se encuentran encerrados en vainas. La mayoría de las reacciones alérgicas producidas por estos alimentos se debe a la ingesta de cacahuetes (que se incluye habitualmente dentro del grupo de los frutos secos), soja, lentejas, guisantes, garbanzos, judías, altramuz, etc.

También podemos encontrarlos como espesantes y estabilizantes. Se utiilizan en alimentos envasados en la industria alimentaria (GOMA ARÁBIGA E-414, TRAGANTO E-413, GUAR E-412, ALGARROBO O GARROFÍN E-410) y en la industria farmacéutica (GOMA ARÁBIGA, GUAR), textil (GOMA GUAR), de impresión (GOMA ARÁBIGA, GUAR). El Bálsamo de Peru se encuentra en linimentos y también se sigue haciendo en alguna fórmula magistral.

Son legumbres también: Almorta, haba, fenogreco, alfalfa, bálsamo de Perú, sen, tamarindo, arbol del amory, bálsamo copaiba, etc.

La alergia al cacahuete se considera en los países anglosajones un problema de salud pública, ya que el 0,5% de la población es alérgica a él, pudiendo producir reacciones de cierta gravedad con dificultad respiratoria o hipotensión arterial, que desgraciadamente pueden ocasionar la muerte del sujeto alérgico.

La alergia a la soja no es tan frecuente, ni tan grave, como la de éste; sin embargo, hay que saber que existen proteínas alergénicas comunes a ambos, y que en pacientes con alergia al cacahuete pueden ocasionar reacciones graves al ingerir soja.

La alergia a las otras legumbres (garbanzos, lentejas, judías o guisantes) es más común en el área de países con dieta mediterránea, o en los de Oriente Próximo, Extremo Oriente o la India, donde el consumo de estas legumbres es muy habitual.

En España, las legumbres ocupan el quinto lugar de los alimentos implicados en la alergia a alimentos de la infancia (más en niñas), siendo menos frecuente en la edad adulta. La principal causa, es la lenteja, seguida del garbanzo y después del cacahuete.

En la mayoría de casos de niños con alergia a estas legumbres, su alergia desaparece en la edad adulta.

 

¿Qué síntomas pueden producir la alergia a legumbres?

Las manifestaciones clínicas de la alergia a legumbres son similares para todas ellas y van desde síndrome de alergia oral (picor en boca, labios, lengua y/o faringe), habas, edema en cara, rinitis, asma, anafilaxia e incluso muerte.

Producen distintas reacciones dependiendo que sean frescas o secas, así la judía madura es rica en proteínas de deposito (albúmina), mientras que las judías verdes y en los guisantes aún no se ha formado la cámara de depósito y carecen de tales proteínas.

En muchos alimentos el calor modifica la estructura de las proteínas de los alimentos vegetales y disminuye su alergenicidad, la capacidad de producir alergia. Sin embargo, la resistencia a la desnaturalización térmica, química y proteolítica es una característica común a las legumbres e incluso se ha visto que con el calor aumenta la alergenicidad.

El cacahuete tostado es capaz de unir 90 veces más IgE de los sueros de los pacientes alérgicos que el crudo.

Cacahuete tostado (600 x 376)

Otra situación que pude producirse es la aparición de asma por inhalación de harina de soja. Ocurrió en España en la década de los ochenta en Barcelona, Cartagena y Tarragona, por la descarga en los puertos de soja y se asociaron unas condiciones meteorológicas que favorecieron la dispersión del polvo de soja por estas ciudades y desencadenando una epidemia de asma en la población expuesta.

Las legumbres pueden provocar otras reacciones no alérgicas como es el caso del favismo. Esta enfermedad aparece en pacientes con déficit de la enzima denominada 6-fosfato deshidrogenasa. La falta de este compuesto ocasiona cuadros de anemia hemolítica cuando se ingieren las habas.

Existen además procesos tóxicos como el latirismo, que se manifiesta como una rigidez de los músculos y parálisis de los miembros inferiores tras ingerir almorta.

Además, las legumbres crudas son susceptibles de contener distintas sustancias tóxicas como los filatos, taninos, saponinas y lecitinas, que pueden producir alteraciones en la absorción de nutrientes. Estos tóxicos se inactivan con la cocción de los alimentos, ya que se degradan con el calor, de modo que no se producirá ningún problema si las legumbres se ingieren cocinadas.

 

¿Cómo se diagnostica la alergia a legumbres y existe reactividad cruzada entre ellas?

Tras realizar una entrevista o anamnesis con el alergólogo sobre los síntomas tras la ingesta de legumbres, se realizará unas pruebas alérgicas cutáneas para demostrar una sensibilización a una legumbre. Se recomienda utilizar extractos de legumbres hervidas, ya que tienen una rentabilidad diagnóstica superior que el extracto crudo.

Dado que alérgenos de las legumbres, en su mayoría, corresponden al grupo de proteínas denominadas de almacenamiento y muchas de ellas son muy similares a otras legumbres y frutas, se observan los fenómenos de reactividad cruzada entre las distintas legumbres. Sin embargo las repercusiones clínicas varían dependiendo de los hábitos dietéticos.

Por ejemplo, en los países anglosajones (Reino Unido y Estados Unidos) donde el consumo de legumbres se limita al cacahuete y la soja, es infrecuente encontrar pacientes con alergia a otras legumbres. Sin embargo, en los países del área mediterránea, donde se consume mayor variedad de legumbres, es frecuente que un paciente con alergia a una legumbre tenga, a su vez, alergia a más legumbres.

Esto influye en el diagnóstico y en las recomendaciones posteriores, ya que en los pacientes que han tenido una reacción alérgica con una legumbre, se debe comprobar la tolerancia o la alergia a otras legumbres habituales en su dieta.

 

¿Qué precauciones deben tener los pacientes alérgicos a legumbres?

Al igual que en otros tipos de alergia alimentaria, el único tratamiento disponible en la actualidad es la evitación estricta del alimento implicado. Por tanto,se le debe suministrar al paciente unas recomendaciones de evitación de las legumbres implicadas en cada paciente, observando detalladamente las etiquetas de los productos porque muchas de las legumbres forman parte de aditivos de otros alimentos, como alimentos ocultos.

 

¿Existen posibilidades futuras de tratamiento de la alergia a legumbres?

Como se ha comentado, la alergia a cacahuete supone un problema de salud pública en algunos países, donde se continúan registrando muertes por reacciones alérgicas accidentales. En la actualidad, el único tratamiento existente es la evitación del alimento implicado.

Sin embargo, en los últimos años son múltiples los estudios encaminados a tratar la alergia al cacahuete de una manera más activa.

Se han publicado estudios con distintos tipos de tratamiento como la aplicación de vacunas, utilización de hierbas chinas, uso de anticuerpos anti-IgE o empleo de técnicas de inducción oral de tolerancia.

Actualmente se está ensayando la inmunoterapia oral (vacunas) con cacahuete como tratamiento experimental, con resultados prometedores. Esta técnica consiste en la ingestión progresiva de cantidades crecientes de cacahuete, y se utiliza en pacientes con gran riesgo de reacciones alérgicas que puedan poner en peligro la vida.

 

Ver Normas de evitación de Legumbres.

 

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