Alergia al polen

 

¿Qué es la alergia al polen?

La alergia al polen o polinosis se produce por la liberación de sustancias aéreas de pequeño tamaño, no visibles al ojo humano, por las plantas para fecundar a otras plantas y producir frutos o semillas.

Cuando el individuo es alérgico a un polen determinado y se expone al mismo, produce síntomas como una reacción y rechazo del organismo contra el mismo, que dependiendo de la vía de entrada puede manifestarse como conjuntivitis, rinitis o asma.

Cuando se acumulan muchos granos de polen puede observarse el color amarillo del polen.

También se llama fiebre del heno porque cuando se describió, hace dos siglos, los síntomas coincidían con la época primaveral y pensaban que la causa era las emanaciones que fluían de la hierba seca que alimentaba al ganado. Cuando en realidad es el polen (al observar cincuenta años después al microscopio los granos de polen de las gramíneas y su relación entre la presencia en la atmósfera y la presencia de síntomas) y por ello en su lugar se debe llamar polinosis.

Distintos granos de polen

Pólenes vistos al microscópio

 

¿Puede cualquier persona sufrir polinosis?

Para desarrollar la enfermedad necesita unos factores genéticos (disposición atópica heredada) y ambientales (una exposición a pólenes alergénicos; que varían según la región donde resida).

El inicio de los síntomas suele ser más frecuente en la infancia y en la juventud. Y tienden a persistir indefinidamente en el tiempo, e incluso a agravarse aunque un pequeño porcentaje de pacientes (8%) pueden dejar de tener sintomatología.

Los síntomas varían de año a año, en relación con la cantidad de polen que hay en el ambiente y la estación del año en que existe el polen al que se ha hecho alérgico. Pero la mayoría de los pacientes suelen ser alérgicos a más de un polen.

 

¿Cómo diferenciar los síntomas entre catarro o alergia?

La sintomatología alérgica consiste en afectación nasoocular (estornudos, picores en la nariz y en los ojos, enrojecimiento ocular, lagrimeo, mucosidad líquida y congestión nasal) y ocasionalmente tos y asma.

Generalmente en los catarros por virus no se produce conjuntivitis y pueden presentar fiebre; la mucosidad se puede hacer espesa y la tos, se acompaña de expectoración.

Si los síntomas se repiten siempre en una época del año como puede ser la primavera o también al final del verano, habría que sospechar una polinosis.

 

¿Es la pelusa blanca que aparece en primavera la causante de los síntomas?

Con la llegada de la primavera, las calles se llenan de una especie de pelusa blanca, que la gente comúnmente reconoce como polen, ya que su aparición, coincide con los síntomas de alergia por polinosis. Pero esta afirmación es errónea, porque las partículas de polen son microscópicas y no son visibles al ojo humano. La pelusa del chopo es un algodón blanco (vilano) que envuelve las semillas del chopo para dispersarlas y colonizar nuevos ambientes.

Semillas de chopo

Semillas de chopo

 

¿Todas las plantas pueden producir polinosis?

Todas las plantas polinizan, pero sin embargo, no todas producen polinosis (alergia al polen).

Las plantas pueden polinizar de dos maneras:

  • A través de los insectos (plantas entomófilas). Tienen colores vivos, con pétalos, son aromáticas, para atraen los insectos y su polen es pegajoso para adherirse a las patas de los insectos. Estas plantas no son alérgicas.
  • A través del viento (anemófilas), carecen de flores vistosas, sus granos suelen ser más pequeños y numerosos y pueden volar muchos kilómetros de distancia en los días ventosos. Este tipo de polinización es la que produce alergia.

 

¿Cómo saber qué pólenes producen alergia en cada paciente?

En nuestro país hay más de diez tipos de pólenes que pueden provocar polinosis epidémicas. Cuando un paciente presente síntomas estacionales debe acudir a un alergólogo para que le realice las pruebas cutáneas para diagnosticar los pólenes a los cuales tiene alergia e indicar unas recomendaciones y tratamiento.

Los pólenes producen síntomas cuando están en el aire y dependen de la región donde habite el paciente, de la época del año y de las condiciones atmosféricas en ese momento que sean favorables para la polinización de la planta y la diseminación del polen.

 

Pólenes más comunes.

En las grandes ciudades donde hay urbanizaciones con setos alrededor de las viviendas encontraremos pacientes alérgicos a los pólenes de  cipreses (cupresáceas) en los meses de enero a marzo.

 

También en las ciudades que tienen plátanos de sombra (Platanus) en las aceras, los pacientes presentan síntomas en los meses de marzo y abril.

 

En los meses de abril y julio pueden coincidir bastantes pólenes, como son el polen de olivo que se encuentra en la mitad del país, desde Madrid a Tarragona hacia el sur y puede volar bastantes kilómetros.


Al igual que las gramíneas, que es el polen mas predominante en el mundo.

 

El polen de parietaria, se encuentra en la zona costera mediterránea, y se encuentra en lugares de sombra, alrededor de acequias o solares o bordes de bancales con piedra.

 

En los terrenos salados de Alicante a Málaga y parte de Aragón encontramos los polenes de chenopodeáceas, principalmente la Salsola que poliniza al final de la primavera y al final del verano.

 

El polen de artemisia se encuentra al borde de caminos y ríos, y produce alergia en primavera y final de verano. Los pacientes alérgicos a artemisia pueden tener con frecuencia alergia a miel, frutos secos, infusiones y especias por tener reactividad cruzada con estos alimentos.

 

El polen de palmera es poco habitual que produzca alergia porque vuela poco y necesita que el paciente tenga palmeras en las proximidades de las ventanas.

 

¿Cómo se evitan y tratan los síntomas de la polinosis?

La medida fundamental es evitar la exposición a los pólenes alergénicos (tomar vacaciones durante el momento crítico de polinización, eligiendo una zona libre de pólenes, como la playa), pero en ocasiones es complicado de llevar a cabo. Por ello es importante seguir unas normas de evitación para pólenes.

Cuando presente síntomas, seguir un tratamiento sintomático en el período de polinización de aquellos pólenes causantes de los síntomas. Este tratamiento no cura la enfermedad, pero permite reducir los síntomas mientras el paciente lo esté realizando.

La inmunoterapia (vacunación) puede disminuir el grado de alergia a los pólenes responsables, y de esta manera reducir o incluso llegar a eliminar la necesidad de medicación sintomática. Este tratamiento, a diferencia del anterior, sí es parcialmente curativo, pudiéndose discontinuar en la mayoría de los casos al cabo de los 3-5 años.

 

¿Para qué sirven los recuentos de pólenes?

Una vez realizado el diagnóstico, puede seguir los recuentos de pólenes por los captadores dispuestos en nuestro país a través de las páginas indicadas, para determinar los meses que debe realizar las medidas de evitación y cuándo debe iniciar el tratamiento sintomático.

También es útil para valorar con el especialista la intensidad de los síntomas por un polen determinado y valorar en caso de administrar inmunoterapia, la composición de los pólenes que más responsables son en la alergia del paciente.

Ver recomendaciones para pacientes alérgicos a pólenes.

 

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