Las picaduras de insectos se disparan durante los meses cálidos, cuando estos insectos están activos y las personas hacen más vida al aire libre.

Actividades típicas del verano como comer en el campo, pasear o irse de vacaciones pueden no resultar muy agradables para los pacientes alérgicos al veneno de abejas y avispas.

Como nos indica un estudio de la Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica, los pacientes alérgicos al veneno de avispas y abejas, sufren un deterioro en su calidad de vida por causas emocionales por la necesidad de permanecer en alerta durante la realización de sus actividades cotidianas.

El tratamiento para los pacientes que ya han sido diagnosticados de alergia al veneno de avispas o de abejas es muy efectivo. Se realiza con vacunas con veneno del insecto responsable de la reacción alérgica. Consigue que el paciente tratado deje de ser alérgico y no presente ninguna reacción en caso de una nueva picadura. Su efectividad, superior al 90%, está probada mediante la repicadura (picadura del insecto controlada en consulta de alergia una vez que ha finalizado el tratamiento con vacunas con el veneno).

 

Para evitar las picaduras en los lugares y meses de más actividad de los insectos (de mayo a septiembre), que suelen ser zonas de campo, montaña o jardines, los alergólogos recomiendan:

  • Llevar los brazos, las piernas y la mayor parte del cuerpo tapado y usar calzado adecuado.
  • Evite caminar descalzo, así como hacerlo por huertos en floración, campos de trébol o cualquier área con abundantes flores.
  • No vestir colores llamativos, ni utilizar perfumes o colonias.
  • Si deja ropa en el suelo sacúdala antes de ponérsela, pues puede haber alguna avispa entre sus pliegues.
  • No aproximarse demasiado a zonas con flores, frutas o basura.
  • Durante la época de calor, si bebe algún líquido azucarado, compruebe que no hay abejas o avispas en los bordes del recipiente.
  • No comer cerca de colmenas o nidos de avispas Si accidentalmente se acerca, retírese con movimientos lentos.
  • Utilizar repelentes sobre la piel (su farmacéutico podrá aconsejarle).
  • Usar repelentes o insecticidas con aerosoles, vaporizadores eléctricos, espirales fumigantes o aparatos de ultrasonidos (en forma de bolígrafo).
  • Poner telas metálicas en puerta y ventanas y dormir con mosquitera.
  • Si una abeja o avispa se posa sobre alguna parte de su anatomía no intente matarla ni espantarla; permanezca quieto o haga sólo movimientos lentos hasta que se aleje.
  • Las colisiones con estos insectos pueden causar picaduras; por lo tanto evite correr o montar a caballo, en bicicleta o en moto en áreas en que haya abundancia de flores. Un coche descapotable con el techo bajado es especialmente peligroso.
  • Advierta a los niños de no tirar piedras o ramas a los nidos de los insectos.
  • La albahaca es una planta que ahuyenta sobre todo a los mosquitos.
  • Si es alérgico es necesario utilizar la medicación indicada por el alergólogo (adrenalina autoinyectable) y en caso de síntomas importantes acudir rápido al médico o al servicio de Urgencias más cercano.

 

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