Asma

 

¿Qué es el asma?

El asma son una serie de enfermedades que se caracterizan por una obstrucción de las vías respiratorias, que es reversible, total o parcialmente, cuando aplicamos un broncodilatador o, en ocasiones, espontáneamente.

Se asocia con una inflamación de la pared bronquial que hace que el paso de aire se estreche y se produzcan pitos o sibilancias. La inflamación de los bronquios contiene moco, líquido y células. También es necesario la presencia de hiperreactividad bronquial, es decir ante estímulos, se irrita la vía respiratoria y se contrae, se produce broncoespasmo. Estos estímulos pueden ser alergenos, infecciones, sustancias químicas, aire frío, etc.

El asma se manifiesta en los pacientes como una sensación de falta de aire (ahogo o disnea), tos y ruidos al espirar el aire que se asemejan a un silbido (sibilancias).

Existen otras enfermedades que puede producir obstrucción broquial como las enfermedades derivadas del consumo de tabaco (enfermedad obstructiva crónica o EPOC), las obstrucciones por cuerpos extraños que llegan a la vía aérea y los tumores. Y enfermedades cardíacas como insuficiencia cardíaca puede producir falta de aire o disnea.

 

¿Es igual el asma en todas las edades?

En los niños el asma puede manifestarse únicamente por tos o tos con el ejercicio.

En los primeros cuatro años de vida, la causa más habitual de asma son las infecciones respiratorias. En estos casos, en la mitad de los niños desaparecerá el asma.

A partir de los 5 años y hasta el final de la adolescencia la causa más frecuente de asma es la alergia.

El asma tiene un componente hereditario muy importante. Y aunque también se hereda la alergia, son factores independientes y no van juntos.

 

¿Qué factores pueden desencadenar asma?

Los contaminantes más peligrosos para los asmáticos son el ozono, las partículas muy pequeñas emitidas por los motores diésel y el dióxido nitroso.

En aproximadamente la mitad de los asmáticos adultos y casi en el 80% de los niños la alergia desempeña un papel importante en el desencadenamiento del asma.

La mitad de los pacientes asmáticos adultos no experimenta alergia a ningún alérgeno. En estos casos el asma se debe a una alteración de su sistema inmunitario y la inflamación generada es prácticamente indistinguible de la producida por el asma alérgica.

Un estado de ansiedad, angustia o miedo extremo puede inducir un ataque de asma, pero en personas que ya sufren la enfermedad.

Los trastornos psicológicos no son causa de asma. Por otra parte, hay pacientes mal diagnosticados de asma que únicamente padecen crisis de angustia o ansiedad.

La obesidad es un factor que agrava el asma, por tanto a los pacientes asmáticos se le aconseja regular su peso porque la obesidad altera mucho la mecánica pulmonar.

En los pasises desarrollados un 5% de los pacientes asmáticos están sensibilizados a una sustancia específica en el lugar de trabajo. Es lo que se conoce como asma ocupacional o laboral. Las sustancias que con más frecuencia causan esta sensibilización son los cereales y enzimas en los panaderos; el látex en el personal sanitario; los decolorantes (persulfatos) y tintes en las peluqueras, o los isocianatos y acrilatos en muchos procesos industriales.

Siempre debe analizarse en qué trabaja o qué aficiones tiene un paciente asmático y si puede relacionar sus síntomas con su trabajo. Aunque es más frecuente que en el trabajo existan sustancias irritantes que empeoran su asma previo.

Las infecciones respiratorias agravan el asma preexistente pero no son la causa de asma.

La alergia a un alimento concreto raramente causa asma exclusivamente. Es más frecuente que el paciente alérgico a un alimento provoque una reacción alérgica generalizada que suele incluir urticaria, malestar general y asma. Como son los vapores de su cocción de pescado y mariscos. También la ingesta de sulfitos, contenidos en cervezas o vinos puede producir congestión nasal y asma.

No existen medidas para evitar la aparición de asma.

 

¿Cómo se diagnostica el asma?

Los síntomas clínicos del asma son importantes pero se pueden confundir con otras enfermedades similares. Hay que realizar pruebas alérgicas cutáneas para descartar que el asma sea alérgico.

Aunque para el diagnóstico de asma es necesario realizar una espirometría y un test broncodilatador que debe ser positivo para su diagnóstico.

En caso de una respuesta negativa al test broncodilatador y que tengamos una sospecha alta de asma, se puede realizar un test de hiperreactividad bronquial mediante provocación bronquial con sustancias que producen broncoconstricción en asmáticos, como son metacolina, adenosina o manitol. Si el paciente presenta broncoconstricción positiva ante una de estas sustancias, podemos indicar que tiene hiperreactividad bronquial y apoyándonos en otros signos clínicos confirmar el diagnóstico de asma.

También podemos determinar la inflamación de la via aérea mediante la medición del óxido nítrico exhalado, con un aparato que mide el aire espirado y de esta forma conocer como puede ser la respuesta a la medicación antiasmática.

 

¿Cómo se trata el asma?

El asma, al ser una enfermedad crónica, hay que informar primeramente al paciente de su enfermedad, cuáles son los síntomas, cuáles son los signos que nos indican que la enfermedad empeora, para administrar los tratamientos y dosis necesarias en cada momento clínico y valorar cuándo debe acudir a urgencias.

Inhalador

Inhalador

El tratamiento antiasmático debe comenzar por los fármacos inhalados que se dirigen directamente al órgano afectado, el pulmón, y presentan pocos efectos secundarios.

Tenemos los corticoides inhalados y los broncodilatadores de acción prolongada y para las crisis los broncodilatadores de acción corta.

También se dispone de otros fármacos en caso de no encontrar una respuesta adecuada, como son los antileucotrienos, teofilinas, anticolinérgicos y corticoides orales.

En pacientes de dificil control y mala calidad de vida o múltiples ingresos, se debería probar la administración de omalizumab.

Por supuesto si está sensibilizado a un alérgeno y se observa que es un factor desencadenante del asma se debería iniciar tratamiento con inmunoterapia.

Hay que tener en cuenta que un 50% de los pacientes con asma crónico no cumplen bien el tratamiento. Para ello hay que informar adecuadamente, favorecer la responsabilidad del paciente sobre su enfermedad.

Un grupo importante de incumplidores son los adolescentes, es necesario escucharles y explicarles a ellos que son los responsables de la realización del tratamiento.

Situaciones especiales se presentan cuando algunos niños con asma necesiten tomar sus medicamentos durante las horas de colegio. Es importante que el niño, la familia, el médico y el personal de la escuela trabajen juntos para cumplir los objetivos del tratamiento para el asma. Para ello siga las normas de recomendaciones para niños con asma en la escuela.

Descargar Guía para el manejo del asma (2,71 Mb)

Guia para el manejo del asma

Guia para el manejo del asma (2,71 Mb.)

 

¿Es útil el control ambiental?

Es importante evitar desencadenantes o agravantes del asma. Por ejemplo en el asma laboral, evitar la exposición a las sustancias que producen asma, mediante mascarillas faciales o quitando al paciente del puesto de trabajo donde se expone a los productos que le producen alergia.

También existen recomendaciones para reducir la exposición a alérgenos ambientales como ácaros, pólenes, hongos y animales, y evitar la inhalación masiva de estas sustancias y provoquen una crisis asmática severa.

 

¿Cómo controlar el asma por ejercicio?

Algunos pacientes asmáticos sufren una crisis de asma al realizar ciertos ejercicios físicos o incluso sólo presentan asma cuando hacen ejercicio.

El tratamiento ideal es mantener controlada el asma crónica que suelen padecer, pero si esto no es suficiente se recomienda inhalar un broncodilatador diez minutos antes de realizar el ejercicio que produce la crisis asmática. Un ambiente frío y seco facilita el asma por ejercicio.

Deportista

Deportista

Los atletas de élite, no suelen tener asma crónica y sólo desarrollan un broncoespasmo al realizar un ejercicio muy intenso. El tratamiento es similar, la inhalación de un broncodilatador antes de la prueba.

Si un paciente está federado se debe someter a un diagnóstico de asma con pruebas de inhalación con metacolina, manitol o aire seco para demostrar que la padece. Estas pruebas son las requeridas por el Comité Olímpico para emitir un certificado y poder así usar medicación antiasmática, ya que ésta está considerada como medicación dopante.

 

¿Qué es el asma inducida por antiinflamatorios?

Muy pocos pacientes asmáticos no pueden tomar antiinflamatorios como la aspirina y otros de efectos parecidos porque les puede provocar una crisis grave de asma. Suelen ser pacientes no alérgicos, con asma grave y que tienen además una sinusitis intensa.

Estos pacientes suelen tolerar el paracetamol, el meloxicam y los inhibidores de la COX-2. En estos paciente se debe realizar un test de tolerancia a estos antiinflamatorios de la COX-2 previamente para comprobar que pueden aceptarlos sin la aparición de asma.


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Ver alergia respiratoria.

 

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